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02 de Enero de 2022
Cómo asegurar el bienestar físico y emocional de los gatos en el hogar: necesidades indispensables.
¿Qué necesidades básicas e indispensables tiene un gato? Cuando hablamos de necesidades básicas nos estamos refiriendo no solo a las evidentes (agua, comida, atención veterinaria…) sino a sus necesidades más genuinas, aquellas que permiten al gato expresarse plenamente como gato, las que le posibilitan una vida feliz.

Estas necesidades intrínsecas del gato son:

Gestión del espacio:

Los gatos hacen una clara diferenciación entre los siguientes espacios:

-Espacio de descanso.

-Espacio de alimentación.

-Espacio de eliminación.

-Espacio de juego.

Estos, no deben estar mezclados (por ejemplo no colocar el arenero junto a la comida o la zona de descanso) y deben estar en zonas donde él se sienta seguro (evitar las zonas de paso de la casa).

Aporte de recursos suficientes y adecuados:

Con el término "recursos", nos referimos a todas aquellas cosas que permiten satisfacer una necesidad: alimento, agua, zona descanso, juguetes,etc. Especialmente en las casas multigato, hay que proporcionar recursos suficientes para evitar la competencia y colocarlos de forma estratégica para que puedan acceder a ellos sin sentirse amenazados.

En cuanto a la idoneidad de los recursos, depende mucho del individuo y hay que ir averiguando cuáles son sus preferencias, qué arenero prefiere, que tipo de sustrato de arena, que cama o superficie de descanso, etc...

Comida:

Los gatos salvajes comen normalmente de 10 a 20 veces al día, alimentándose a base de pequeñas presas. Además, pasan buena parte del tiempo muy ocupados y concentrados en sus tareas, buscando y cazando a sus presas, con numerosos intentos de caza fallidos, pero muy estimulantes para su salud mental. Estas actividades los liberan del estrés propio de los felinos, y también del aburrimiento y el sedentarismo o falta de actividad. Extrapolando esto a los gatos domésticos indoor, hemos de dejarles la comida a libre disposición durante todo el día y ellos mismos irán auto-racionandose tomándola en pequeñas cantidades ingeridas con frecuencia.

Si además de hacer esto, escondemos pequeños trocitos de comida o croquetas por la casa o en el interior de cajas u objetos que dejen escapar su olor, estimularemos que el gato intente extraerlas del interior lo que simulará la búsqueda natural del alimento y esto será un entretenimiento cuando el gato esté solo. A estas prácticas se les llama enriquecimiento del medio con estímulos alimenticios. Hay otros tipos de estimulos que veremos más adelante.

Es recomendable ofrecerles comida húmeda frecuentemente, además de comida seca, porque el gato en su medio natural, come presas que tienen un contenido importante en agua, por lo que la alimentación con pienso únicamente, no es equivalente a su alimentación natural y puede predisponer a determinadas patologías como cálculos urinarios.

Agua:

El bol de agua de un gato ha de ser ancho y el agua ha de estar lo más lleno posible. Es preferible que esté algo separado de la comida y que no sea metálico.

Les encanta el agua en movimiento, por lo que las fuentes para gatos son una gran elección para que puedan beber agua y, además, entretenerse con ello. A veces el gato descubre lugares donde le gusta beber especialmente, como algún grifo, el bidé, la bañera. Esto es un comportamiento exploratorio normal en un gato y no se le debe reprender por ello.

Bandeja sanitaria:

La bandeja sanitaria debe tener un tamaño amplio, suficiente para que el gato pueda dar una vuelta sobre sí mismo, y tiene que tener bastante arena como para que pueda escarbar sin tocar el fondo de la caja inmediatamente. Esto les gusta y estimula el uso correcto de la bandeja.

Ha de realizarse una limpieza diaria para retirar los excrementos y la arena sucia. Al menos una vez a la semana se debe realizar una limpieza en profundidad con cambio completo de toda la arena. Una de las cosas que más le gusta a los gatos es usar una arena limpia, recién puest en la bandeja.

La bandeja debe colocarse en un sitio tranquilo donde el gato no sea molestado y donde él se sienta seguro. El número de bandejas ha de ser igual al número de gatos + una. De este modo, evitamos posibles problemas de marcaje, o que el gato haga sus necesidades donde no debe.

Un rascador:

Los gatos necesitan rascar. Es una necesidad biológica. Debemos enseñarle desde muy pequeño a hacerlo en el lugar adecuado para prevenir problemas en el futuro. Existen multitud de rascadores en el mercado, algunos combinan superficies rugosas verticales para el rascado y zonas de estar en alto o superficies para trepar lo que al gato también le encanta.

El uso del espacio tridimensional, espacios verticales:

Los gatos son unos apasionados de las alturas, y aunque hay varias teorías al respecto, no está claro por qué. En la naturaleza, los felinos trepan con las presas para protegerse de que se las roben otros animales, y con frecuencia comen en lo alto de los árboles. También trepan para vigilar y dominar el medio desde lo alto. Les encanta disponer de sitios altos donde descansar y observar todo lo que ocurre.

El acceso a zonas altas a las que poder trepar y donde poder descansar le proporciona al gato, por un lado un lugar donde esconderse y desde el cual poder controlar lo que ocurre (zona segura) y por otro, le facilita llevar a cabo la conducta de trepar, algo que les gusta y les permite ejercitarse. Podemos proporcionarle estanterías a diferentes alturas y torres lúdicas, donde además puede practicar el rascado (otra conducta esencial que suele realizarse junto a la zona de descanso).

El gato es una especie que necesita un área de exploración en vertical y no solo poderse desplazar en horizontal. Esto es muy importante para que el gato se sienta seguro y contento. Los felinos trepan y al gato debe permitírsele hacerlo en la casa para que exprese su comportamiento natural y sienta que es libre e independiente para moverse. Cuando no proporcionamos esta posibilidad, los gatos se sienten frustrados y encauzan dicha frustración de diferentes maneras: somatizándola en procesos orgánicos como cistitis llamadas idiopáticas, con agresividad redirigida hacia sus dueños, con tendencia a la obesidad o al sobrepeso, o con alteraciones del comportamiento, hiperlamido, etc...

Satisfacer sus necesidades de juego:

El juego es fundamental para los felinos, pues reproduce la conducta de caza, algo que en un entorno natural realizarían varias veces al día, en periodos cortos. Es necesario que tengan varias sesiones de juego al día y que éste sea estimulado de forma activa, mediante juguetes que se mueven, que movemos nosotros o juguetes dispensadores de comida.

Podemos colocar parte de la comida en su plato y parte en pequeños recipientes repartidos a distintas alturas, estimulando así la conducta exploratoria y evitando el sobrepeso. Otra buena manera de satisfacer esta necesidad es con un compañero de juegos (otro gato o un perro), pero para ello hay que saber si nuestro gato tolera la convivencia con otros animales. En ese caso la introducción de este debe hacerse siguiendo unas pautas y una progresión. También hay que saber que un gato/a adulto/a tolera muchas veces mejor la compañía nueva de un perro que la de un congénere (otro gato/a macho/hembra por ejemplo). En el caso de querer introducir un segundo gato en casa, en líneas generales es más aconsejable que sea del otro sexo y esterilizados ambos.

Los gatos prefieren jugar 5 minutos 5 veces al día que 25 minutos una vez al día. Sus juegos preferidos son perseguir objetos en movimiento o atraparlos si cuelgan de una cuerda.

No debemos jugar con nuestras manos o pies con el gato ni acostumbrar al gato a este tipo de interacción en la cual, sin querer podemos vernos lesionados por el animal. Si nos ven como un juguete, podríamos ser víctimas de la hiperactividad por juego en momentos en los que no estamos jugando con el animal pero él interpreta nuestros movimientos como estímulos para acometernos.

Existen numerosos juguetes interactivos que les proporcionan una buena estimulación mental y entretenimiento para cuando están solos. Hay que tener la precaución de que no los puedan ingerir, o puedan enredarse con ellos de forma peligrosa.

Respetar su independencia y privacidad, proporcionarle una zona segura:

Para que se encuentre a gusto en una casa, un gato necesita controlar el territorio, sentirse seguro y tener vías de escape disponibles para cuando estime oportuno, utilizarlas. Su estrategia ante algo que le asusta o frente a algo desconocido, es esconderse. Si le proporcionamos escondites a los que siempre haya acceso y donde nunca se le moleste, su tendencia a moverse por la casa y relacionarse con nosotros será mayor, y su actitud será más natural y confiada, el gato se sentirá más seguro de sí mismo.

Es básico también conocer el lenguaje corporal de nuestro gato para que la manipulación sea la adecuada. Aunque la tolerancia al contacto es muy diferente entre individuos, generalmente no es tan elevada como la de los perros, hay que saber interpretar cuándo nos están diciendo “ya no me gusta” y parar, respetar esos tiempos.

Por tanto, todo gato ha de disponer de un lugar donde poder esconderse sin ser molestado. Son animales muy sensibles al estrés, y la forma más habitual de demostrarlo es escondiéndose. Cuando lo hagan, debemos permitírselo y no intentar sacarlos de donde estén. Al cabo de un tiempo, aparecerán ellos solos, buscando compañía por iniciativa propia.

Conviene también averiguar qué ha causado esa reacción de tensión o desconfianza, para resolver el problema si es posible, y permitir que el gato supere su estado de ansiedad por sí mismo.

Un transportín asequible:

Todos los gatos deben acostumbrarse a usar el transportín, y este acostumbramiento ha de hacerse de una manera gradual y no forzada. No es correcto usar el transportín solamente para llevar al gato al veterinario o para salir con él. Esto hará que el animal lo relacione con algo estresante. Por el contrario, se debe tener el transportín siempre abierto en casa, a su disposición, y dejarle dentro premios y juguetes.


Estimulación sensorial:

Probablemente este último punto sea el más desconocido y sin embargo uno de los más importantes. Forma parte de lo que ya hemos comentado, el enriquecimiento del medio en el que el gato vive. Hay que tener en cuenta que un gato sin acceso al exterior, tiene una pobre estimulación de sus sentidos respecto a lo que sería su vida al aire libre. Por ello es importante darle recursos que puedan enriquecerle sensorialmente, desde acceso a ventanas manteniendo siempre la seguridad (e. visual), juguetes de diferentes texturas que puedan coger, morder,..(e. táctil), uso de hierba gatera y feromonas para su estímulo olfativo.

Compañía de calidad:

Los gatos toleran bien unas horas de soledad porque ellos también la necesitan. Sin embargo, el gato es un animal de compañía, eso no se puede olvidar, y necesitan que se interactúe con ellos. El gato tiene fama -entre quienes no le conocen- de despegado afectivamente, de independiente, e incluso, de interesado. Si tenemos un gato en casa debemos saber que tiene necesidades emocionales que hay que proporcionarle, siempre sin agobiar al animal, conociendo sus tiempos, sus gustos y su carácter. Las prisas nunca son la mejor elección con el gato, el cual necesita tiempos largos para confiar y para expresar su mejor versión. Es decir que la compañía que le brindemos debe ser de calidad.


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