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09 de Octubre de 2019
No puedo respirar, me ahogo.
La disnea es un síntoma grave de que algo no funciona bien en el organismo de tu perro o de tu gato. Requiere atención veterinaria inmediata y un manejo muy cuidadoso del paciente durante su traslado al hospital y durante la realización de las pruebas médicas que nos permiten llegar a un diagnóstico.

 

La disnea es una dificultad para respirar que puede estar causada por enfermedades respiratorias, pero también por enfermedades cardiacas, intoxicaciones, anemia, etc. De forma fisiológica se puede producir una disnea transitoria por un ejercicio físico muy intenso o por un ejercicio físico normal que realiza un animal con insuficiencia cardiorrespiratoria. No debemos confundir el jadeo de un perro con la disnea. El jadeo es una respiración bastante rápida que pretende regular la temperatura corporal del animal cuando hace calor.

La disnea consiste en un aumento de la frecuencia (taquipnea), el ritmo y por el carácter forzado o dificultoso de la respiración. Los animales con disnea mantienen las narinas muy abiertas al coger aire, en ocasiones abren la boca para respirar (síntoma muy grave en gatos), y sus mucosas están generalmente pálidas o azuladas (cianóticas). Puede que para ayudarse a respirar agiten la musculatura abdominal en cada respiración produciendo un pequeño golpe abdominal.

En algunos casos, los pacientes pueden tener otros síntomas como fiebre, vómitos, dolor en el tórax, etc. La disnea no es en sí misma una enfermedad, sino un síntoma de que está pasando algo anormal en el organismo del animal. Las causas que lo provocan son variadas y han de ser determinadas a la mayor brevedad posible por un veterinario ya que la respiración es una función de vital importancia para la vida. Un animal con disnea, hay que saber que potencialmente, podría fallecer si no es atendido.

Si tu animal de compañía muestra signos de disnea, debes acudir al hospital veterinario lo antes posible, ya que se trata de una urgencia. Mientras no has llegado al hospital debes manejar con mucho cuidado a tu mascota ya que si lo colocas en una postura difícil puedes empeorar mucho su cuadro respiratorio. Nunca lo fuerces, ni lo obligues a echarse lateralmente o boca arriba ya que en esas posiciones el animal respirará mucho peor. Esto es de vital importancia si la disnea es muy acusada. Mantén a tu animal de compañía tranquilo, en un ambiente fresco, y no lo fuerces a nada. Si su disnea es acusada ya estará suficientemente agitado y asustado.

Tipos de disnea

Las causas de una respiración dificultosa pueden ser debidas a una alteración del aparato respiratorio pero no únicamente. Hay diversas causas de disnea:

1Cardiacas

La disnea es el principal síntoma muchas veces de la insuficiencia cardiaca. De hecho, según el grado de disnea que presente el paciente se puede extrapolar, en parte, el grado de disfunción del corazón. También puede aparecer la denominada disnea de esfuerzo en animales normales que en un momento determinado realizan esfuerzos físicos. Algunas enfermedades cardíacas producen una insuficiencia cardíaca con edema pulmonar (líquido en los pulmones) no pudiendo el animal respirar por encharcamiento de los mismos. Suelen ser pacientes con disnea y tos. Otras veces es debido a la presencia de líquido alrededor de los pulmones (hemorragias por ingestión de raticidas, derrames pleurales, etc…)

2Respiratorias

Las alteraciones de las vías aéreas superiores (nariz, laringe y tráquea) como, por ejemplo, una malformación en la traquea o en los cartílagos de la laringe, producen disneas inspiratorias con un ruido (estridor) que se produce sobre todo al coger el aire el animal. Los tumores o deformación del tórax por golpes o traumatismos así como las fracturas de costillas, pueden provocar dificultades en la respiración y también mucho dolor. Lo mismo sucede con las alteraciones de las vías aéreas inferiores (bronquios principales, bronquiolos y pulmón), como ocurre cuando el animal padece una neumonía o cáncer de pulmón. Los animales pueden tener asma, como algunas personas, de manera que debido a una respuesta alérgica, la pared de los bronquios y bronquiolos se inflama y el diámetro de la luz de los mismos disminuye de forma aguda de tal manera que el animal no puede coger, al inspirar, el caudal de aire que necesita por lo que se produce una falta de oxigenación y disnea.

3Otras

Entre las otras causas que pueden provocar disnea se encuentran las siguientes: anemia, desequilibrios del pH en diferentes tejidos corporales, intoxicaciones, golpe de calor, electrocución, etc.

Las anemias hacen disminuir el número de glóbulos rojos sanguíneos del paciente. Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno a los tejidos. Es por eso, que los pacientes anémicos pueden presentar disnea, para compensar la falta de oxigenación de los tejidos forzando la respiración al máximo para intentar coger más oxígeno del aire.

La obesidad y el sobrepeso son en algunas ocasiones la principal causa de disnea en algunos animales. Mucho más frecuentemente son un factor que empeora el cuadro de disnea de cualquier origen. Algunos procesos que producen disnea mejoran mucho con el adelgazamiento del animal. Es el caso por ejemplo de la disnea por colapso de tráquea. En realidad siempre que hay dificultad respiratoria debe controlarse el peso del paciente porque de ello depende frecuentemente su calidad de vida. Esto es especialmente verdad en casos de enfermedad pulmonar crónica respiratoria. A los dueños les cuesta mucho poner a régimen de adelgazamiento a su mascota pero una vez que obtienen los resultados están sorprendidos. Suelen comentarnos que el animal no obeso hace y tiene “otra vida”, una vida siempre mejor.

Aspecto del paciente disneico

Cuando afecta a las personas, éstas describen la disnea como una sensación de pánico intensa, de ahí la expresión de ansiedad en la cara de los afectados. Suelen mantenerse de pie o tumbarse en posición de decúbito esternal (esternon apoyado en el suelo). Cuando están de pie es muy característico que mantengan la cabeza y el cuello paralelos al suelo o estirados hacia arriba para favorecer el paso del aire en las vías respiratorias. También abren las extremidades anteriores a la altura de los codos, arqueándolas, para expandir el tórax lo máximo posible.

Revisión completa

Dado que la disnea es un síntoma de una enfermedad, es necesario elaborar una historia completa del paciente para descubrir qué es lo que la está causando. Por ejemplo, la repetición habitual de los cuadros citados anteriormente en un gato podría indicar que el paciente padece asma felino y sería necesario someterlo a tratamiento lo antes posible.

Los análisis complementarios deberían incluir: análisis de sangre y orina, radiografías torácicas en varias posiciones, a veces electrocardiograma y ecocardiograma, o punción y análisis del líquido pleural si está presente, incluso vaciado del mismo para aliviar al paciente. El escáner es una prueba gold en muchos casos para llegar a un buen diagnóstico, aunque nunca es la primera que se realiza.

Tipos de disnea

Disnea inspiratoria

La fase inspiratoria es larga y forzada y se puede acompañar de estridor (sonido agudo al inspirar). Puede aparecer por obstrucción de las vías respiratorias superiores o por lesiones en el tórax.

Disnea espiratoria

En este caso es la fase espiratoria la que es prolongada y forzada. Se debe a la obstrucción de las vías respiratorias inferiores.

Lo más importante:

La rapidez en recibir asistencia veterinaria puede ser crucial en casos de disnea, en algunos casos puede significar salvarle la vida al animal. El tiempo cuenta mucho.

También es muy importante que el manejo hasta que el paciente llega al veterinario sea muy cuidadoso y sin estrés añadido. Si el animal viaja en un transportín debe ir bien almohadillado y forrado con mantas o toallas para que no vaya dando bandazos en el interior del mismo. El conductor debe conducir con suavidad hasta que llegue al hospital.

Los profesionales veterinarios saben de la importancia de oxigenar al paciente y de tratarlo con sumo cuidado y delicadeza durante todo el procedimiento de exploración y realización de pruebas complementarias. Algunos animales de difícil manejo, pueden beneficiarse bastante de una ligera sedación que en algunos casos mejora mucho la respiración. Esto es algo que ha de valorar el veterinario.

Lo más importante es llegar a un diagnóstico de la causa que subyace a la disnea para poder aplicar el tratamiento correcto. No es de extrañar por tanto, que el planteamiento del veterinario sea realizar diversas pruebas para  evaluar adecuadamente lo que le está ocurriendo al animal.


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